Muñeca lino: Rose Garden
Compartir
Las lino tienen una tienda de velas hechas a mano.
Sus velas tienen mucha fama en el barrio. Y hay un secreto detrás.
Primero recogen pétalos en el jardín, donde tienen plantados muchos rosales. Luego van a por los frutos del árbol de cera que crece detrás de la casa.
Después machacan los frutos con cuidado, los meten en una cesta de vapor y los cuecen unos diez minutos. Cuando están blandos, los envuelven en un paño limpio y los ponen en un recipiente de hierro. Van apilando piedras pesadas encima y, entre vapor y vapor, por abajo va saliendo la cera transparente.
Y aún queda trabajo.
Vierten la cera transparente en moldes pequeños, dejan caer dentro un pétalo de rosa y lo ponen a pleno sol, en el sitio más soleado.
Las velas que salen de ahí huelen maravillosamente.
Cuando cae la noche y acaban la jornada, las lino cenan y toman té. Sacan una sola de las velas de ese día y la encienden. Entonces, con el temblor cálido de la llama, se extiende un olor suave a rosas y parece que estuvieran ya dentro de la primavera que tanto esperan.